La vida de Pi: Un tigre, una balsa y un joven

Siempre que me enfrento a una crítica me resulta especialmente difícil por aquello de disponer o no de autoridad cinematográfica para ‘criticar’ con propiedad. En el caso de ‘La vida de Pi’ (‘Life of Pi’, 2012) y el terreno que nos ocupa, la representación femenina, me resulta más complejo todavía. Pero el esfuerzo merece la pena cuando se trata de la cinta reflejada en el ya popular cartel que presenta a un tigre, creado digitalmente pelo por pelo, observando a su receptor con una mirada intensa e inquietante. Probablemente el espectador acude el cine atraído por ese impresionante y enigmático animal.

Escena de 'La vida de Pi'

Escena de ‘La vida de Pi’

El director de la cinta, Ang Lee, ha destacado en diversas entrevistas lo complicado que es adaptar un best seller (la cinta está basada en el libro de Yan Martel) que versa sobre un chico indio, Piscine Molitor Patel, conocido como Pi, (interpretado por Suraj Sharma en su juventud y por Irrfan Khan en su etapa adulta) que naufraga y comparte balsa con un tigre de Bengala.  En esta tesitura, que es el contexto casi total de la película, pasan los minutos y la historia sigue estando situada en la balsa, algo que resulta un tanto pesado para el espectador, al menos bajo el humilde punto de vista de la que escribe estas líneas. Sin embargo, quiero recalcar que con esta observación no estoy, para nada, desprestigiando a la película. De hecho, el grueso de las críticas la califican de “buen cine”.

Para introducir la película Lee utiliza el flashback como arma principal, el Pi adulto recibe la visita de un escritor (Rafe Spall) interesado en su vida. Éste se la cuenta desde su más tierna infancia hasta llegar a su trágico naufragio, elemento central de la historia con introducción, nudo y desenlace propios. Se podría afirmar que se trata de un episodio concreto de su vida o de una meta historia, es decir, una historia dentro de una historia.

Tampoco hay que olvidar que se trata de un film repleto de carga religiosa, a pesar de que, como podría parecer en un primer momento, la religión no es en ningún caso la temática central, probablemente es tan sólo un gancho. Quizá el hecho de que este ambientado en la India influye mucho en este aspecto. Es más, este factor es bastante relevante para comprender el papel de la mujer en la película, ante todo como madre de familia (fundamental para la formación del individuo como persona) o novia perfecta, siempre dependiente de un hombre. (OJO SPOILER) Hasta el orangután, llamado ‘Zumo de Naranja’, es el reflejo de una mamá preocupada por su retoño (FIN DE SPOILER). Sin embargo, se trata de una cultura completamente diferente a la occidental, por tanto no creo que el film proyecte una mala representación femenina. Escasa quizá si, pero teniendo en cuenta que la película narra la vida de un hombre -y particularmente el naufragio que vivió- tampoco era de esperar encontrar una representación femenina masiva. Se presenta a la mujer como algo bello, sensual con connotaciones divinas en cuanto a su relación con la religión y con los hombres. También como una persona útil y capaz, tanto como el varón, (OJO SPOILER) la madre de Pi es botánica de hecho (FIN DE SPOILER), no una mera ama de casa. Sin embargo, parece que aquella frase de “detrás de un hombre siempre hay una gran mujer” acierta de pleno en esta cinta. La mujer queda relegada como un apéndice del hombre. Aunque quizá esto seria discutible pues, como ya he señalado anteriormente, las mujeres aparecen en contadas ocasiones.

LA ESENCIA DEL FILM

Está crítica no estaría completa sin hablar del trasfondo de la película. Sin ánimo de adelantar los acontecimientos a sus posibles espectadores, el sentido de la misma, la esencia, está basada en algo mucho más complejo que un naufragio. Es más una forma de entender la vida, el film en realidad muestra la importancia de la fe. Al margen de religiones. La fe puede ser en torno a una religión, en torno a la ciencia, en torno a las personas o en torno a un sentimiento. En torno a cualquier cosa, en definitiva. Del mismo modo, el hecho de superar una experiencia tan trágica ayuda a su protagonista, Pi, a entender la existencia de otra manera. A valorar lo que de verdad importa en la vida, y olvidarse de las cosas materiales. De hecho, el film demuestra que la imaginación y la capacidad de escribir o pensar valen más que muchos otros elementos materiales.

Para terminar, en cuanto a calidad fotográfica y a efectos especiales, la película es simplemente maravillosa, fabulosa, en fin, podrían añadirse toda una ristra de adjetivos positivos. Los efectos especiales y la fantasía de la que hace gala el film no hace otra cosa sino contribuir a la creación de una atmósfera mágica, una fina niebla que envuelve las escenas y representa un cisma entre lo real y lo irreal, la fantasía y la vida y, en ultima instancia, la religiosidad frente a la ciencia. Sin embargo, quizá muchas de las escenas puedan estar más orientadas a su aplicación en el 3D que al propio sentido del film.

Otra de las escenas de 'La vida de Pi'

Otra de las escenas de ‘La vida de Pi’

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s