Las mujeres del maestro Miyazaki

Por Eleazar Salas Guevara

Si por algo se caracteriza el Studio Ghibli es por ofrecer productos cinematográficos de gran calidad; cintas maravillosas en las que no sólo el dibujo colorido y preciosista (hablamos de ‘Anime’), sino también el contenido altamente filosófico de las tramas conforman su atractivo. Pero, además, los profesionales del grupo nipón dirigido por Hayao Miyazaki han sabido darle un toque de distinción interesante a sus obras: el protagonismo femenino casi absoluto.

Fotograma de La Princesa Mononoke (1997)

Desde Nausicaa del valle del viento, hasta La princesa Mononoke, las historias se han desarrollado de la mano de mujeres (en su mayoría jóvenes) con mucho carácter y determinación y que, sin dejar a un lado la sensibilidad, han sabido reconducir las vicisitudes inesperadas, dotando a los guiones con finales no al estilo ‘happy ending’ norteamericano, pero siempre satisfactorios para el espectador.

Un viaje a la madurez

Fotograma de El Viaje de Chihiro (2001)

Tal es el caso, por ejemplo, de El viaje de Chihiro, la historia de una niña que involuntariamente se adentra con sus padres en una especie de ‘dimensión paralela’ habitada por espíritus, dioses y brujas, donde tendrá que trabajar muy duro para poder regresar a su mundo. A lo largo del film (que, pese a sus dos horas de duración, no resulta en absoluto pesado), uno atestigua la evolución de la pequeña Chihiro, quien poco a poco se vuelve más valiente y segura de sí misma. Y no hay que olvidar a Lin, la joven fuerte y orgullosa que se hace cargo de Chihiro y la ayuda a lograr sus objetivos.

Por otra parte, es llamativa la comparación entre las brujas gemelas Yubaba y Zeniba. La primera, la dueña de la casa de baños, dura y a veces perversa, aunque con un punto débil indiscutible: su bebé. La otra, benévola, solitaria y muy poderosa. Ambas, no obstante, un par de “abuelitas” de buen corazón.

 

Coraje y sensualidad

Fotograma de Porco Rosso (1992)

Pero, incluso en películas donde el protagonista es masculino, las mujeres no dejan de tener una importancia crucial. Ejemplo de ello es Porco Rosso, donde el piloto de hidroavión es acompañado por Fío, nieta del viejo mecánico, Piccolo, que con su candidez y energía aportarán un valor añadido a las andanzas de Porco. Asimismo destaca Gina, la elegante y atractiva cantante del hotel Adriano, quien cada día espera en su jardín secreto a que alguien muy especial cumpla la promesa que una vez le hizo. Dos coprotagonistas que hacen del film la obra de arte que es.

Además, para la enhorabuena de los fans de todo el mundo, cabe decir que el maestro Miyazaki prepara la segunda entrega de Porco Rosso, que se ambientará en el contexto de la Guerra Civil española y que, según los rumores, volverá a presentar a los ya conocidos personajes de 1992. Según parece habrá que esperar dos o tres años más para que Fío y Gina (al igual que todos los personajes nacidos del imaginario de Ghibli) vuelvan a deleitarnos con su dulzura y su valor.

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Una respuesta a “Las mujeres del maestro Miyazaki

  1. Mi favorita de las películas de Miyazaki es Chihiro, aunque al principio la odié un poco pero conforme va evolucionando en la película vas entendiendola y ella va haciendose fuerte.

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