Las prescindibles

El otro día puse la televisión y me encontré con Stake Land, una película independiente de Jim Mickle que me sorprendió bastante. En el buen y el mal sentido, lamentablemente. Lo cierto es que me recordó a Monsters (Gareth Edwards, 2010), ya que ambas intentan mostrarnos un cine de ciencia ficción más desarrollado en torno a los personajes, utilizando de forma inteligente temáticas manidas como los zombies (en caso del filme de Mickle) y los extraterrestres (en el caso de la película de Edwards).

Martin y Mister, protagonistas de Stake Land. (Fotograma propiedad de Glass Eye Pix y Belladona Productions)

Es un gran paso para el cine de este género que los escritores y directores apuesten por historias humanas donde los personajes no son de cartón piedra, sino que tienen personalidad y cuya fuerza dramática pesa más que los efectos especiales, la sangre o los monstruos. Sin embargo, a pesar de tener personajes con una psicología muy desarrollada, Stake Land me planteó un problema totalmente diferente.

Más allá de que sus dos personajes femeninos tarden en salir a escena juntos, convirtiéndose en cartas intercambiables para tener siempre a una chica en pantalla, la película de Jim Mickle me recordó una vez más la limitación de roles para la mujer en el cine.

He llegado a la lógica conclusión de que cuando un escritor o guionista tiene que crear a un conjunto de personajes, los crea de manera predeterminada como hombres. Da igual la ocupación: cazadores, profesores universitarios, científicos, o pilotos de avión… Todos son automáticamente hombres en su cabeza, algo que no me extraña teniendo en cuenta la educación cinematográfica con la que cuenta. Pero ¿y las mujeres? Las mujeres han quedado relegadas al objeto amoroso, la femme fatale, o la ocasional chica guerrera.

Belle (Danielle Harris) en Stake Land. (Fotograma propiedad de Glass Eye PixBelladona Productions)

Pacific Rim (y calma, que no hay spoilers) también me lo recordó. La película alardeaba de una gran diversidad racial de personajes (algo cuestionable) y de un fuerte desarrollo emocional entre ellos (algo que también es cuestionable). Si uno se molesta en ver el reparto, se dará cuenta de que la suma total de personajes femeninos se reduce a dos, uno de los cuales tiene una sola línea de diálogo en dos horas de película. Cito Pacific Rim por hablar de la superproducción del momento con la que Guillermo del Toro tanto nos infló la cabeza. No sólo no se esfuerza por tener más personajes femeninos, sino que éstos tienen, al fin y al cabo, las mismas personalidades y ocupaciones de siempre.

Es algo que ocurre con frecuencia en el cine. ¿Para qué hacer a un personaje mujer cuando puede ser hombre? ¿Por qué en Stake Land el cazador de zombies que acoge, entrena y ayuda al chaval protagonista no podía ser una mujer? ¿Por qué el protagonista no podía ser una chica? O, mejor aún, ¿por qué no podían ser las dos mujeres?

Mako Mori (Rinko Kikuchi) en Pacific Rim. (Fotograma propiedad de Warner Bros.)

Los personajes femeninos parecen ser prescindibles e innecesarios en la ficción audiovisual, a menos que respondan a una serie de características concretas. A duras penas la industria cinematográfica se molesta en crear otro tipo de roles para sus protagonistas (si es que lo son, que ya sabemos que las chicas en los papeles principales son pocas y, a veces, muy mal escritas). Es una situación injusta y lamentable, la de los personajes femeninos.

Si nos molestáramos en cambiarle el género a todos los personajes de Pacific Rim, tendríamos una película mucho más interesante y atractiva que la que nos proyectan actualmente en cartelera. Y con Pacific Rim, me refiero a todas.

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2 Respuestas a “Las prescindibles

  1. No vi Stake Land, pero sí Pacific Rim y me llevé la misma impresión. Quizás si no me la hubiesen vendido tanto como una peli de personajes con desarrollo emocional y con tan bulla respecto al personaje femenino que no era un interés romántico, me hubiese gustado más. O sea, ¿tengo que darle una ovación de pie a Guillermo del Toro porque puso sólo UN personaje femenino relevante en toda la película? ¿En serio? ¿Y cuando casi todos los demás son hombres blancos? Yo no digo que metan a la fuerza personajes femeninos si la película transcurre íntegramente en un submarino en la Segunda Guerra Mundial, por ejemplo, pero hay tantos casos en los que los personajes podrían ser mujeres sin ningún problema para la trama. ¿Acaso alguno de los dos científicos de Pacific Rim no podría haber sido mujer, por ejemplo?

    • Tenían la oportunidad de hacerlo no sólo diverso, sino también feminista, pero al final ni lo uno ni lo otro. Son pequeños detalles que hacen que al final te sientas incómoda y que la película decepcione muchísimo. Creo que se ha tachado de feminista al personaje de Mako (lo cual es bastante subjetivo, ya que a mitad de la película se desinfla completamente) y se ha obviado todo lo demás. ¡La película no pasa ni el Test de Bechdel!

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